Nuevas restricciones: cómo prepararte desde ahora
22 de agosto de 2026
Una de las novedades del MIR 2027 que más comentarios está generando es la limitación de los objetos que podrán utilizarse durante el examen.
La convocatoria establece que sobre la mesa únicamente podrán estar la documentación identificativa, los útiles de escritura y una botella pequeña de agua transparente y sin etiqueta. La comida queda fuera y tampoco se permite utilizar tapones para los oídos. También se endurecen los controles frente al uso de dispositivos electrónicos. Para un examen de cuatro horas y media, estas condiciones pueden suponer un cambio importante en la rutina de algunos opositores.
La mejor estrategia no es esperar hasta enero para comprobar cómo te afectan.
1. Empieza a hacer simulacros sin tapones
Si normalmente estudias o haces simulacros con tapones para aislarte del ruido, empieza a reducir su uso.
El examen no se realiza en silencio absoluto. Habrá otras personas pasando páginas, moviéndose, tosiendo o entrando y saliendo cuando las normas lo permitan.
No necesitas acostumbrarte a estudiar con ruido constantemente, pero sí conviene que tu cerebro aprenda a mantener la concentración aunque haya pequeñas distracciones alrededor.
Una buena idea es reservar algunos simulacros para hacerlos exactamente en esas condiciones.
2. Entrena sin comer durante el simulacro
Si acostumbras a comer durante los simulacros largos, prueba progresivamente a cambiar la rutina.
No hace falta hacerlo de golpe ni convertir el entrenamiento en una prueba de resistencia. Lo importante es comprobar cómo responde tu cuerpo cuando tienes que mantener la concentración durante varias horas sin recurrir a comida.
También puedes utilizar las semanas previas para ajustar tu alimentación antes del examen y descubrir qué desayuno o comida previa te permite llegar con energía sin sentir pesadez.
El día del MIR no es el momento de experimentar.
3. Haz simulacros completos con una botella de agua
La hidratación sí estará permitida, pero la botella deberá cumplir las condiciones establecidas en la convocatoria.
Acostúmbrate a tener únicamente agua disponible durante los simulacros largos y comprueba cuánto necesitas realmente beber.
Tampoco conviene beber constantemente por nervios: además de interrumpir la concentración, puede aumentar las ganas de ir al baño.
La idea es llegar al examen con una rutina que ya conozcas.
4. Practica el control del tiempo sin depender del móvil
El móvil no puede formar parte de tu estrategia de examen.
Si durante tus sesiones de estudio utilizas el teléfono para controlar el tiempo, empieza también a practicar con un reloj que sea compatible con las condiciones del examen.
La convocatoria permite los relojes analógicos de esfera y agujas, mientras que los dispositivos digitales o inteligentes están restringidos. :contentReference[oaicite:2]{index=2}
Lo importante es que el día del MIR no tengas que pensar en cómo controlar el tiempo.
5. Haz al menos algunos simulacros "como si fueran el MIR"
Esta puede ser la preparación más útil.
Elige varios simulacros durante los próximos meses y establece unas condiciones fijas:
- Sin móvil.
- Sin tapones.
- Sin comida durante el examen.
- Solo agua.
- Reloj permitido según las condiciones de la convocatoria.
- Cuatro horas y media.
- Mismo horario que el examen cuando sea posible.
- Sin pausas improvisadas.
No hace falta hacer todos los simulacros así.
Pero sí conviene que, cuando llegue enero, las condiciones no te resulten nuevas.
6. No subestimes la comida previa al examen
La prohibición de comer durante la prueba hace que la preparación de las horas anteriores cobre todavía más importancia.
El objetivo no es hacer una comida enorme para "aguantar" cuatro horas y media.
Al contrario: lo interesante es encontrar con antelación una comida que te resulte familiar, que toleres bien y que no te produzca somnolencia ni sensación de pesadez.
Haz pruebas durante los simulacros que realices por la tarde.
El MIR no es el día para probar un desayuno o una comida diferente.
7. Si tienes una necesidad médica, no improvises
Las restricciones generales no deben interpretarse como una razón para ignorar una necesidad médica.
Si necesitas medicación, alimentación específica u otra medida por una condición médica, lo prudente es consultar con antelación las instrucciones de la convocatoria y, si corresponde, acreditar la situación por los cauces establecidos.
Es mucho mejor resolver cualquier duda antes del día del examen que intentar explicarla en la puerta del aula.
El objetivo es que enero no te sorprenda
Las nuevas normas pueden resultar incómodas, especialmente para quienes llevan años haciendo simulacros de una determinada manera.
Pero hay una forma sencilla de convertir ese problema en una ventaja:
entrenar desde ahora en las condiciones en las que tendrás que examinarte.
Si haces varios simulacros sin tapones, sin comida y con una estrategia de hidratación y alimentación previa que ya hayas probado, en enero no tendrás que dedicar parte de tu atención a adaptarte a las nuevas reglas.
Tu única preocupación será la que realmente importa:
contestar preguntas.
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